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Aprender a valorarse

Aprender a valorarse

¿Alguna vez te has preguntado por qué el otro no te valora? ¿Por qué el otro es incapaz de valorar todo lo que haces?

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Yo también he vivido una situación en la que me he hecho estas preguntas y sé cómo te sientes.

Estás al lado de una persona de la que te has encariñado o quizá amas, pero no te valora.

Por más que haces, por más que dices, por más que lo intentas, no hay manera…

El otro NO te ve y tú ya no sabes qué hacer para conseguirlo.

Te sientes:

  • agotada
  • cansada
  • desilusionada
  • decepcionada
  • triste…

Porque por más que tú te dejas la piel, PARECE que al otro le da igual.

Y si no le da igual, tampoco le da valor.

Así que, aún aumenta más tu frustración.

¿Pero sabes el error que yo cometía?

Seguir intentándolo.

Seguía…

  • esforzándome más
  • dando más
  • estando más disponible para el otro
  • valorando más los puntos de vista del otro que los míos
  • pedía menos lo que yo quería, por tal de complacer al otro…

Y así seguía hasta agotar todas mis fuerzas, hasta que ya no podía más y mi autoestima acababa por los suelos.

Aprender a valorarse es algo que tiene que empezar por ti.

Quizá llevas demasiado tiempo mirando al otro y te has olvidado de mirar hacia ti misma.

 

Para empezar, me gustaría hacerte una pregunta:

¿Estás segura de que el otro NO te valora o eres tú la que NO SE SIENTE valorada? 

Para un momento tu lectura y responde a esta pregunta en tu mente antes de continuar leyendo.

En tu caso, según tus experiencias, ¿cuál es tu valoración?

Porque para mí hay una gran diferencia entre ambas cosas.

Puede ser que:

  1. El otro  SÍ te valora, pero NO te lo expresa
  2. La que no se valora eres tú y le estás echando las culpas al otro
  3. El otro NO es capaz de valorarte y tú te estás dejando la piel en conseguirlo

Trataré de explicar mejor cada uno de estos casos, porque aprender a valorarse implica que seas capaz de entender la causa que te ha llevado a esa situación, ya que en función de ésta, la solución será distinta.

1. El otro SÍ te valora, pero NO te lo expresa

En general, a las personas que no están acostumbradas a expresar los sentimientos, les cuesta mucho hacerlo.  Así que muchas veces éstos se obvian, porque se “sobre-entiende” que los hay.

Algo típico que tu pareja te puede decir es algo como: “No hace falta que te diga que te quiero, porque tú ya lo sabes“.

falta de respeto y valoración

Pero al NO comunicarlo, puede que tu silencio o el silencio del otro, sea mal interpretado y se llegue a una conclusión equivocada, es decir, creer que el otro NO te valora, porque NO te lo expresa.

La Solución

En este caso, la solución pasa por mejorar la comunicación con el otro.

Porque de nada sirve que el otro te valore si tú NO TE SIENTES valorada.

Tenéis que encontrar la manera de que el otro pueda expresar lo que valora de ti y que a ti, te llegue su valoración, es decir, que tú puedas sentirlo.

Como cada persona es diferente, tendrás que guiarle.

¿De qué manera te sientes tú valorada?

¿Cuánto te dicen las cosas que valoran de ti en el momento en que las haces o las dices o si de vez en cuando, os sentáis 5 o 10 minutos y te las suelta todas de golpe?

Quizá podrían servirte las dos opciones.

¿De qué otra forma te sientes tú valorada?

¿Qué podría hacer o decir el otro para que su valoración sea percibida y apreciada por ti?

Se trata de encontrar maneras, llegar a acuerdos y practicar.

Quizá necesitéis un tiempo para ir encontrando la mejor manera en que al otro le sea fácil expresarse y que tú te sientas valorada.

Tener este tipo de conversaciones va a ayudaros a mejorar vuestra comunicación y también a aprender a valorarse porque:

  • podréis hablar de lo que para cada uno es importante
  • del valor que cada uno le da a las cosas
  • cómo podéis hacer para que al otro le llegue vuestra valoración y aprecio.

2. La que no se valora eres tú y le echas la culpa al otro

Es muy fácil tener una baja autoestima  o poca seguridad en una misma y culpar al resto de que no te valoran.

De hecho, además de fácil, es lo más cómodo.

Total, si la “culpa” de que no te valoren la tienen los otros, tú no tienes que hacer ningún cambio.

No tienes que mirar en tu interior para ver qué está pasando.

Una de las causas por las que no te valoras, podría ser que de pequeña no te valoraran y por eso no aprendiste a hacerlo.

Y ahora NO sabes:

  • cómo valorarte tú
  • cómo poner límites.
  • con qué estás de acuerdo
  • qué es aquello que no estás dispuesta a aceptar
  • etc.

Y si no tienes claras estas cosas, aguantarás todo lo que te echen encima.

Pero como te sentirás mal por aguantar cosas que no te gustan, te dedicarás a echarle la culpa al otro y te convertirás en una víctima que se queja de todo.

Otra causa podría ser que los mensajes internos que tú mente te manda sobre ti misma sean negativos.

¿Sabes eso de que si te repites una cosa 100 veces al final te la crees?

¿Cuántas veces te has podido decir a lo largo de tu vida que “tú no vales”?

Claro, si tú crees que no vales, tu siguiente pensamiento será: “¿cómo va a valorarme nadie?

La Solución

En este caso, has de trabajar primero contigo.

Necesitas hacerte ciertas preguntas, tienes que parar a tu tirano interior y es indispensable que te aceptes.

ERES UNA PERSONA VALIOSA AHORA, TAL COMO ERES.

Repítelo las veces que te hagan falta para grabarlo en tu mente.

Las suficientes y un poco más, para compensar las veces en las que te has dicho lo contrario.

coger el poder personal

Todas las personas tienen un valor intríseco y tú también.

Eres una persona valiosa y vales porque existes. 

No permitas que tu mente te convenza de lo contrario.

Ha llegado el momento de aprender a valorarse.

Ya no eres una niña y tu adulta es capaz de darse lo que necesita.

Deja de hacerte la víctima, porque NO lo eres y ponte en la posición del poder, porque  lo tienes.

Por supuesto que eres poderosa ¿acaso creías lo contrario?

Una vez recuperes tu poder, entonces tendrás que enseñar al otro a respetarte y valorarte.

Eso será el segundo paso.

Porque si tú te respetas, enseñarás al resto a respetarte.

Y si tú te valoras, harás que el resto también lo haga o te apartarás de aquellos que no lo hacen.

Pero todo empieza por ti.

3. El otro NO es capaz de valorarte y tú te estás dejando la piel en conseguirlo

El motivo de este tercer caso puede ser:

  1. Que realmente hay una falta de valoración personal y no te habías dado cuenta: en ese caso te remito al punto 2, es decir, la solución pasa por aprender a valorarte tú.
  2. Tú sí te valoras y estás intentando que el otro te valore, entienda, exprese…pero por más esfuerzo que tú haces, el otro sigue igual.

Pueden ser pequeñas cosas como por ejemplo:

  • elige quedar con sus amigos antes que quedar contigo
  • prefiere quedarse más horas en el trabajo en vez de compartir tiempo contigo
  • continua con sus rutinas de antes de conocerte
  • prefiere comer en el trabajo antes que desplazarse para comer contigo

En definitiva, prioriza otras cosas antes que a ti.

Esto, si lo hace puntualmente, no hay ningún problema, pero si se convierte en hábito, te acaba afectando.

Porque tú sí lo eliges a él.

Al final, acabas agotada, quemada y vacía.

Y llega un momento en el que de tanto esforzarte por él, acabas olvidándote de ti.

La Solución

Por supuesto que no se puede generalizar y cada caso será diferente.

Pero sí hay cosas que puedes hacer, por ejemplo:

  • Si tú te esfuerzas y el otro no valora tu esfuerzo, ¡deja de esforzarte!
  • Si tú haces y el otro no valora lo que haces, deja de hacer.
  • Si tú luchas por el otro y por la relación y el otro no valora tu lucha, deja de luchar.

Simplemente, ¡Para!

stop doing the same

Y cuando pares, tendrás que reflexionar, hasta qué punto quieres seguir dejándote la piel por el otro.

¿Cuándo fue la última vez que te preguntaste sobre lo que es importante para ti?

¿Cuánto tiempo llevas sin valorar lo que tú quieres?

Quizá haya llegado el momento de apartarse de esa persona que no te da lo que tú deseas.

Aprender a valorarse implica también tomar decisiones, aunque éstas puedan ser dolorosas.

¿Para qué insistir en más de lo mismo si no funciona?

¿Hasta qué punto vale la pena tu esfuerzo?

Las personas, por lo general, NO cambian.

Si alguien NO te está valorando ahora, dudo que lo haga en el futuro.

Así que cuanto antes te apartes de su lado, antes dejarás de sufrir.

Lo ideal es relacionarse con personas que tengan valores parecidos a los tuyos.

Si lo consigues, verás que todo es muuuuucho más fácil.

Sé que lo que te estoy diciendo no es nada fácil. A mí también me ha costado lo mío.

Pero por supuesto, tú eliges, porque eres tú la que tendrá que vivir las consecuencias de tu decisión.

Resumiendo, para aprender a valorarse:

  1. Te valoras primero tú.
  2. Valorándote tú, te relacionas con personas que también te valoren
  3. Tienes relaciones recíprocas y eres capaz de poner límites
  4. Puedes darte un tiempo para valorar la relación, si es necesario.
  5. Si NO te valoran, te vas pitando.
  6. Sales por la puerta y la cierras bien cerrada.

 

Espero y deseo que con este post haya podido hacerte reflexionar sobre la importancia de aprender a valorarse.

Si conoces a alguien que pueda necesitar de estas palabras, ayúdame a difundir el mensaje y compártelo.

About author

Name:
Miriam Esquivel
Profession:
Psicóloga Coach
About me:
Graduada en Psicología. Máster en Terapia Breve Estratégica y Comunicación, Problem Solving y Coaching Estratégico. Formada en Psicoterapia Gestalt para adultos y niños y en Teatro Terapéutico. Con más de 10 años en Consulta Privada y 7 años realizando Talleres para adultos, adolescentes y niños.

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