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Casarse o vivir en pareja, una elección ¿para toda la vida?

Casarse o vivir en pareja, una elección ¿para toda la vida?

 

¿Cuántas veces te has preguntado si “éste” es el “definitivo”?

Tomar la decisión de casarse o vivir en pareja, requiere su reflexión.

El problema viene cuando lo decides una vez, y ya nunca más, vuelves a preguntarte.

O cuando pretendes que eso sea así.

El otro día, hablando con una amiga, me comentaba su preocupación por saber si “aquel hombre” con el que tenía una relación, era la persona adecuada.  Se estaba planteando el irse o no, a vivir con él, pero su mente le llenaba de dudas.

¿Será éste “el definitivo”?

¿Querré pasar con él “el resto de mi vida”?

¿Estaré tomando la decisión adecuada?

Las mujeres tenemos unas discusiones mentales eternas con respecto a muchos temas, pero éste, puede tener a nuestra cabeza, dando un montón de vueltas.

¿Y si me equivoco?

Está claro que antes de tomar una decisión, es necesario que te hagas algunas preguntas importantes, pero luego has de decidir, porque si no, te puedes quedar en la eterna duda.

dudas

Lo que pasa muchas veces es que, hasta que no lo vivimos, no lo podemos saber.

¿Cómo saber si la convivencia será buena con alguien con quien no has convivido nunca?

No lo sabes.

Tendrás que darte un tiempo, experimentarlo y luego volver a decidir.

Imagino que ahora te estarás preguntado…

Pero cómo, con lo que me costó tomar la primera decisión, ¿ahora tengo que volver a decidir?

Pues sí.

Pero esta vez, la decisión será más sencilla.

Porque tus dudas, ya no estarán basadas en simples teorías.

Habrás tenido una experiencia y tendrás más conocimiento de causa, como se suele decir.

La experiencia es tu mayor tesoro

No es lo mismo pensar en cómo solucionaréis un problema, sin tenerlo que, tener la experiencia de cómo ha sido.

No es lo mismo imaginar cómo os repartiréis las tareas de la casa que, hacer una lista y repartirlas.

No es lo mismo imaginar que cada uno asumirá su parte que, tener que negociar, qué sucede cuando no se hace.

No hay color.

Por eso, a veces, es mejor arriesgarse un mes, que estar pensando en algo tres meses.

¿Tú eres de las que se preguntan, de vez en cuando, cómo está la relación o de las que eligen una vez, y ya no se preguntan más?

Desde mi punto de vista, casarse o vivir en pareja, se decide una vez y luego se va “renovando” la decisión, por decirlo de alguna manera.

Si te sientes respetada y cuidada, probablemente, no tengas mucha necesidad de preguntarte sobre “cómo” estás en la relación, porque en general, te sentirás a gusto.

Pero la convivencia va a traer muchos roces y, la reflexión puede hacer, que la comunicación entre vosotros mejore.

Algunas preguntas que os podríais hacer:

  • ¿Hay algo que podamos mejorar?
  • ¿Cómo es la comunicación entre nosotros?
  • ¿Somos capaces de resolver nuestras diferencias?
  • ¿Nos falta o nos sobra algo?
  • ¿Qué puedo hacer yo de manera diferente?
  • ¿Hay otra manera de ver esta situación?
  • ¿Hay algo que me molesta?

Si en tu relación no te acabas de sentir bien, quizá tienes que hacerte, a parte de las preguntas anteriores, éstas otras:

  • ¿Qué es lo que le falta a esta relación para que sea satisfactoria?
  • ¿Es algo en lo que ambos podemos y queremos trabajar?
  • ¿Estoy dispuesta a seguir apostando por esta relación?
  • ¿Vale “la pena”? (en caso de que me haga sufrir)
  • ¿Qué podemos hacer para sentirnos mejor?
  • Etc.

Preguntas hay muchas, pero otra vez, la cuestión no es ponerse a pensar, sino, reflexionar, hablar con la pareja y tomar decisiones para llevar a la práctica.

actuar

Vamos, pasar a la ACCIÓN.

 ¿Qué tiene más valor, que elijas una vez a tu pareja o que la elijas cada día?

¿Qué tiene más valor, que te elijan una vez o que te elijan cada día?

¿Tú qué prefieres?

 

Cuando eliges cada día:

  • Estás confirmando tu compromiso de querer estar con esa persona
  • Estás diciéndote y diciéndole, que quieres seguir a su lado
  • Estás valorando cada momento que pasas en esa relación

Porque…

En cualquier momento, podrías elegir irte o podría elegir irse.

Por lo que te vuelvo a preguntar: y tú, ¿qué prefieres?

Yo lo tengo claro

Sé que no es fácil dejar una relación, pero también sé, por experiencia, lo doloroso que es quedarse al lado de quien no te conviene, no te ve o no te respeta.

Citando a Jorge Bucay diría “yo no quiero estar al lado, de quien no quiere estar conmigo”.

Prefiero estar sola.

Por eso, para mí es importante cultivar la relación, cuidarla y regarla, como hacemos con las plantas.

cuidar las relaciones

O echarle leña (o pasión) al fuego, para que no se apague.

Y así, cada día, seguir eligiendo lo que quiero en mi vida.

Y si algún día, lo que tengo, deja de ser lo que quiero o necesito…tendré que tomar decisiones, aunque sé que será doloroso.

Pero la decisión de casarse o vivir en pareja es algo que para mí, hemos de ir “revisando”, de vez en cuando.

Simplemente para comprobar, que todo sigue bien.

Mi propuesta

  1. Date unos días para reflexionar: haz una lista de pros y contras.
  2. Toma una decisión.
  3. Date un tiempo para experimentarla.
  4. Vuelve a reflexionar.
  5. Vuelve a elegir.

¿Te quedas con lo que tienes o hay que empezar a mirar para otro lado?

 

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About author

Name:
Miriam Esquivel
Profession:
Psicóloga Coach
About me:
Graduada en Psicología. Máster en Terapia Breve Estratégica y Comunicación, Problem Solving y Coaching Estratégico. Formada en Psicoterapia Gestalt para adultos y niños y en Teatro Terapéutico. Con más de 10 años en Consulta Privada y 7 años realizando Talleres para adultos, adolescentes y niños.

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