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¿Sabes gestionar tus emociones?

¿Sabes gestionar tus emociones?

Gestionar tus emociones significa que:

una vez identificas la emoción que sientes, eres capaz de tomar una decisión y realizar alguna acción al respecto, para producir un cambio.

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Este cambio puede concretarse en:

  • una acción determinada, si realmente es posible hacer algo
  • un cambio de actitud, cuando no puedes hacer nada por cambiar la situación
  • un cambio emocional, es decir, cambiar la emoción que estás sintiendo 

¿Sabes cuál es la diferencia entre sentir y gestionar?

Por que NO es lo mismo.

Te contaré una cosa curiosa que me pasa o me pasaba con mi madre.

Cada vez que le digo que me siento triste o enfadada, me dice:

  • ¿Pero tú no eres psicóloga? ¿Cómo es que te sientes así?

A lo que yo le contesto:

  • Mama, soy psicóloga, pero soy humana.  Siento las mismas emociones que cualquier otra persona.

Quizá la única diferencia es que yo he aprendido a gestionarlas.

Lo que significa que, como norma general, ya NO me paso los días enganchada a la tristeza o a la rabia y dándole vueltas a la cabeza, sino que hago algo para recuperar mi tranquilidad interior.

¿Y tú?

¿Qué haces?

¿Te ha enseñado alguien a gestionar tus emociones?

Las 4 emociones básicas

Según la Terapia Breve Estratégica, existen 4 sensaciones básicas que son:

  • la alegría
  • el miedo
  • el placer
  • el dolor

La alegría la sientes de manera temporal cuando proviene de algo externo y de manera más permanente cuando surge de tu estado de ser y estar en el mundo.

El miedo es una emoción básica que te ayuda a protegerte de las situaciones peligrosas.  Gracias a que sientes miedo, puedes evitar ponerte en situaciones de riesgo.

El placer surge de la satisfacción de cubrir una necesidad o un deseo.  

Y el dolor proviene de situaciones que no son como te gustaría que fueran o circunstancias inevitables que te hacen sufrir.

Cada emoción, requiere de una serie de estrategias que te ayudarán a gestionarla, pero antes de gestionarlas, tienes que poder identificar aquello que sientes.

Y esto no siempre es tan fácil.

Por ejemplo,

  • ¿Sabías que debajo de la rabia suele estar el dolor?
  • ¿Que una sonrisa pueda estar ocultando un miedo?
  • ¿O que el placer puede ser utilizado para evitar el dolor?

Por eso, la mejor manera de averiguar qué estás sintiendo es:

Párate, déjate sentir lo que sientes y siguele la pista a la sensación.

Después, ponle un nombre a esa emoción.

6 pasos para gestionar tus emociones

Para poder ilustrar mejor la manera de gestionar tus emociones, te lo explicaré tomando la emoción de la tristeza como ejemplo.

Imagínate que hoy al llegar a casa después del trabajo, no sabes por qué, pero te sientes triste.

1. No te juzgues

Piensa que esto es más fácil de decir que de hacer.

Tenemos el hábito de juzgar constantemente todo y a todos, incluso a nosotros mismos.

Así que ante tus diferentes estados emocionales, simplemente, empiezas a juzgar si ese sentimiento:

  • es bueno
  • es malo
  • no deberías sentirlo
  • etc.  

Por eso, esta es la regla número 1 para aprender a gestionar tus emociones.

NO juzgues tus emociones NI te juzgues a ti.

Hay emociones que te pueden gustar más o menos, pero no son malas o buenas en sí.

Las emociones son naturales en los seres humanos.

¿Te sientes triste?

Pues dale la bienvenida a la tristeza.

2. Acepta lo que sientes

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Sea el que sea el sentimiento que tengas, acéptalo.

Ya sé que la tristeza o el dolor no es muy popular, pero si lo estás sintiendo es por algo, así que permítetelo.

No luches contra él, porque si luchas, conseguirás mantenerlo.

Acepta lo que sientes sin quererlo cambiar.

3. Céntrate en la sensación corporal

Conecta con tu cuerpo, porque éste no te engaña.

Puedes hacerte algunas preguntas, por ejemplo:

  • ¿Dónde sientes la tristeza?
  • ¿En qué parte del cuerpo?
  • ¿Cómo la sientes?
  • ¿Es una sensación intensa o más bien una pequeña molestia?

Deja que tu cuerpo te dé más información sobre tu emoción.

Además, el cuerpo te ayudará a estar en el presente. 

4. Investiga 

Una vez has conectado con la emoción en el cuerpo, puedes preguntarle a tu mente: 

  • ¿Cuándo empezaste a sentir esa sensación?
  • ¿En qué momento del día?
  • ¿Qué pasó en ese momento?
  • ¿Con quién estabas?
  • ¿Qué te dijeron?
  • ¿Qué contestaste?
  • Etc.

La idea es investigar si pasó algo que disparara tu emoción.

5. Busca la creencia que te limita

Una vez has investigado la situación externa es el momento de buscar en lo más profundo de ti, aquello que realmente te molestó o te puso triste.

Puede que tengas algunas ideas pre-concebidas o falsas creencias que te hayan provocado ese sentimiento.

Encuentra tu creencia errónea y analízala.

  • ¿Realmente es cierto lo que te cuenta tu mente?
  • ¿Desde cuándo piensas de esa manera?
  • ¿Estás de acuerdo con esa creencia?

Porque si esa idea proviene de tus padres o alguien externo a ti, quizá ha llegado el momento de buscar una alternativa.

Una opinión que vaya más acorde con tus valores.

6. Cambia tu percepción

colours

Las cosas no son blancas o negras, existen los colores.

El hecho de que durante mucho tiempo te hayas sentido triste ante un determinado tipo de comportamiento de otra persona, o debido a una creencia equivocada, no implica que no puedas cambiar tu manera de ver esa situación.

Trata de mirar lo que te ha sucedido desde otro lugar.

Intenta darle la vuelta, míralo desde diferentes ángulos.

Si cambias la percepción, vas a poder gestionar lo que sientes de una manera distinta.

De hecho, puede que incluso ni llegues a ponerte triste por lo que ahora te provoca ese sentimiento.

Acepta que las cosas te afectan porque eres humana, pero tienes herramientas para gestionar tus emociones y no padecerlas.

Y esto sólo lo conseguirás cuando cambies tu percepción.

 

Gestionar tus emociones, te permitirá recuperar tu poder.

Pues si consigues gestionarlas, serás tú quien decidas qué hacer al respecto y dejarás de sentirte a merced de de tus emociones.

Este último paso, el de cambiar la percepción, es el más difícil y es posible que necesites ayuda de otras personas para poder mirarlo de otro modo.

Así que no dudes en preguntar, pero asegúrate de hacerlo a personas que sepan cómo gestionar sus emociones y, sobre todo, que no te juzguen.

 

About author

Name:
Miriam Esquivel
Profession:
Psicóloga Coach
About me:
Graduada en Psicología. Máster en Terapia Breve Estratégica y Comunicación, Problem Solving y Coaching Estratégico. Formada en Psicoterapia Gestalt para adultos y niños y en Teatro Terapéutico. Con más de 10 años en Consulta Privada y 7 años realizando Talleres para adultos, adolescentes y niños.

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