Barcelona / Estocolmo +34 636 25 65 40 / +46 76 167 78 89

Cómo dejar de repetir el mismo patrón con tu pareja

Cómo dejar de repetir el mismo patrón con tu pareja

¿Te ha pasado alguna vez empezar una nueva relacióndonde todo parece muy bonito hasta que

llega un momento en el que, de repente, te ves haciendo, OTRA VEZ, “el mismo rol de siempre” ante el otro?

Los juegos o guiones de relación en la pareja

Dejar de repetir el mismo patrón con tu pareja no es algo fácil, porque normalmente lo haces sin darte cuenta.

Eric Berne,  en su libro Juegos en los que participamos define un JUEGO como “una serie de transacciones ulteriores, complementarias, que progresan hacia un resultado previsto y bien definido“.

Si bien existen muchos tipos de juegos, en el post de hoy me gustaría centrarme aquí en algunos patrones que las mujeres realizan en la relación de pareja y, por supuesto, que el hombre complementa.

Pues como dice Giorgio Nardone en su libro Los errores de las mujeres en el amor, “aunque en una relación sentimental las responsabilidades no se distribuyan a partes iguales, siempre existe una interacción complementaria“.

Me he inspirado en este libro de Nardone para escribir el post.

Si te interesa le libro, aquí te dejo el enlace directo a Amazon (soy afiliada):

Pero ¿sabes qué pasa?

Que esta complementariedad a veces es disfuncional.

Y en vez de hacer que la pareja se enriquezca y crezca, hace que ambas personas entren en una especie de bucle del cual no saben cómo salir.

Los roles pueden cambiar en diferentes momentos de la relación o ante situaciones distintas.

Y el problema no es tanto que realices un patrón sino la incapacidad de verlo y, como consecuencia, de poder salir de él o dejar de jugar a ese juego.

¿Por qué se mantiene el guión de relación en la pareja?

Los patrones son dinámicas de acción y reacción que se repiten.

Tú te identificas con un determinado rol y fíjate lo que te estoy diciendo, TE IDENTIFICAS.

Con esto quiero decir que tu rol se convierte en parte de tu identidad.

Es como si llevaras tanto tiempo haciendo el mismo papel en una obra de teatro que, al acabar la obra, ya no pudieras dejar a tu personaje a un lado.

El personaje se habría apoderado de ti.

Pues eso es precisamente por lo que es tan difícil dejar de repetir el mismo patrón con tu pareja, porque se convierten en una parte de tu identidad.

Una identidad falsa, por supuesto.

Pero que mientras no la veas, no podrás salir de ella.

Diferentes patrones de relación en la pareja

Existen muchos roles en las relaciones, pero hoy sólo te hablaré de algunos.

  1. La dócil con el maleducado

Este guión consiste en que la mujer, cuyo objetivo es mantener la relación y la armonía a cualquier precio, se dedica a aguantar cualquier “mal” trato que el hombre le haga.

agressive

Bien sea desde malas contestaciones, faltas de respeto, agresividad contra la mujer o incluso infidelidad.

La mujer dócil tiene miedo al conflicto y cree que “siendo buena” conseguirá arreglarlo todo.

Si te identificas con este guión tengo algunas preguntas para ti:

  • ¿Te crees con derecho a reclamar lo que quieres y necesitas del otro?
  • ¿Qué te pasa a ti cuando hay conflicto?
  • ¿Qué te impide luchar por lo que tú quieres?

Cuanto más aguantas lo que no te gusta, con más derecho se siente el otro para seguir con su “mal” trato.

En este caso, se trata de que te valores a ti, de que sepas qué quieres y puedas apartarte de aquellas personas que no te dan lo que tú quieres o necesitas.

Dime por favor que vas a hacer algo al respecto, antes de que acaben contigo.

2. La salvadora y el hombre que va por mal camino

En este guión la mujer considera que con su gran amor podrá transformar a cualquier tipo de hombre.

Especialmente, a aquellos que van por mal camino, que son poco fiables o incluso peligrosos.

bad man

Pero cusiosamente, cuanto más ama la mujer a un hombre que cada vez hace algo peor, más está reforzando su comportamiento, pues no importa lo mal que éste se comporte, los malos hábitos o dependencias que tenga pues, cuanto peor se muestra, más atención amorosa recibe.

La salvadora es capaz de auto-engañarse y ver en un hombre que va hacia la perdición de sí mismo, lo bueno que cree ver en él, aunque no exista.

O si existe, amplifica esa mentira para poder seguir manteniendo su rol en la pareja.

Pero en el fondo, lo que en realidad quiere la mujer es cambiar a su pareja.

Si te sientes identificada con este guión, te haré algunas preguntas:

  • ¿Realmente crees que puedes cambiar al otro?
  • ¿Cuánto tiempo llevas intentándolo y cuántos cambios has obtenido?
  • ¿Qué pasaría si tuvieras una relación en la que no tuvieras que estar luchando constantemente para que el otro vea, quiera, entienda, deje de hacer…?
  • ¿Qué pasaría si te rindes como salvadora y te conviertes en la salvadora de ti misma?

Yo te invito a probarlo.

No se puede cambiar a nadie más que a ti misma, así que déjalo ya.

Mereces una relación con un hombre que te quiera y que te respete, no que te lleve al límite.

¿Podrás dártela?

3. La cuidadora y el enfermo

the taking care

La cuidadora es una mujer que ya tiene como valor o como rasgo de su personalidad la voluntad altruista de ayudar a los demás.

Así que suele encontrar a hombres desvalidos, que no son capaces de hacer las cosas por sí mismos, y que necesitan que alguien esté siempre encima de ellos.  Ayudándoles a todo.

Para la cuidadora , este tipo de relación es ideal porque puede expresar con su pareja su altruismo.

Sin embargo, para que esta relación de complementariedad se mantenga es necesario que el enfermo mejore, pero que no sane.

Porque si sanara, podría ser el fin de la relación y la cuidadora debería buscarse a algún otro enfermo a quien cuidar.

Si te sientes identificada con este rol, aquí te dejo algunas preguntas:

  • ¿Y si la enferma fueras tú y no el otro?
  • ¿Y si tu dificultad fuera precisamente el “no poder parar” de cuidar al otro?
  • ¿Puedes concebir una relación en la que ambos os cuidáis pero que ninguno depende excesivamente del otro?

Decirte que no hay nada de malo en querer cuidar a los demás, siempre que en tu relación exista reciprocidad, pero otra cosa es que eso se convierta en el guión de tu relación.

Puedes expresar tu altruismo en otros lugares y con otras personas, pero no te focalices sólamente en tu pareja.

4. La responsable y el desmotivado

Este tipo de rol en la pareja lo llevan a cabo mujeres con cierto éxito personal y profesional.

Ellas asumen sus responsabilidades y también las de sus parejas, ya que éstos parecen no ser capaces de coger las suyas.

Suelen tener iniciativa para todo: organizan el menú de la semana, el presupuesto familiar, las vacaciones y los encuentros sexuales.

El problema es que ella se sobrecarga y el hombre se acomoda, creando un guión disfuncional, sobre todo, para la mujer.

Pero a veces, seguir con esa carga es mejor que aceptar el fracaso.

Si te sientes identificada con este guión, aquí te dejo algunas preguntas:

  • ¿Puedes soltar las responsabilidades que no son tuyas?
  • ¿Podrías aceptar que a veces, no siempre se consigue lo que una quiere?
  • ¿Podrías dejar que el otro haga “a su manera” y darlo por bueno?

Si controlas y te haces cargo de todas las responsabilidades, no habrá opción al fracaso.

Pero en el fondo, te sentirás fracasada porque serás tú la única que tirará de la relación.

Bájate del carro y deja de tirar.

5. La que espera y el no disponible

Este juego se estructura entre aquellas mujeres que tienen una relación sentimental con un hombre casado y con hijos o que ya tiene otra relación.

Y esperan pacientemente a que él deje a la otra para poder vivir sin tapujos su pasión.

the lover

Pero de lo que no se dan cuenta es que cuanto más pasionales son sus encuentros, más mantienen este tipo de relación, pues el hombre encuentra una estabilidad entre su mujer y su amante.

Con la mujer y los hijos obtiene la tranquilidad, la familia y la estabilidad.  Con la amante puede realizar sus fantasías.

Pero la que espera, espera y desespera, porque el hombre nunca suele encontrar el “momento” adecuado para dejar a su familia.

Si te sientes identificada con este rol, te dejo algunas preguntas:

  • ¿Cuánto tiempo llevas esperando a que deje a su mujer?
  • ¿Te parece suficiente para desengañarte de que no lo hará o necesitas unos cuantos años más?
  • ¿Tienes miedo a tener un hombre que te ame solamente a ti?

Mereces tener una relación de pareja en la que te amen y te respeten y no estár metida en un triángulo amoroso.

Pero salir de ahí sólo lo puedes hacer tú.

6. Mujer madre – Hombre hijo

Este rol en la pareja lo realizan mujeres que ven al hombre como a un niño al que educar.

Se dedican a lavarle la ropa, hacerle la comida, lavarle sus platos y reprenderle cuando hace algo mal.

El hombre por otro lado sigue sintiendo que tiene todas los derechos pero ninguna responsabilidad, pues éstas son asumidas por su mujer-madre.

Al cabo de un tiempo, la mujer se siente insatisfecha y cansada de tener que estar constantemente educacando a su hombre, pero sin embargo, es ella la que manteniene esa relación, continuando con su papel de madre.

Si te sientes identificada con este rol, te dejo algunas preguntas:

  • ¿De verdad quieres tener una relación con un niño grande?
  • ¿Qué pasaría si dejaras de educarlo y le dejaras a él la responsabilidad que como adulto ha de tomar?
  • ¿Si no te comportas como su madre, qué alternativas tienes?

Existe otro tipo de relación, en la que ambos son adultos y maduros.

Y tú puedes tenerla.

Romper la rigidez en el patrón de relación 

 

Como sabes, los buenos actores y actrices son aquellos capaces de realizar diferentes papeles en diferentes películas o escenas.

Es decir, que no representan siempre un personaje de comedia, sino que pueden representar uno serio, uno pasota, otro responsable…

¿Sí?

Pues esa será tu manera de romper tus patrones redudantes.

¡Empieza por practicar otros papeles!

Pero aquí te tengo que decir que has de tener cuidado con los papeles que eliges. Y no te lo pongas muy difícil al principio.

Es decir, ¿que eres muy responsable? pues empieza a olvidarte de algunas de tus responsabilidades. No te plantees el olvidarte dde todo, porque no lo harás. Entonces no podrías practicar el papel.

¿Qué eres cuidadora? Empieza a pedir que te cuiden a ti, hazte un poco la enferma, elije un día o unas horas para “no” cuidar a nadie…

¿Que vas de mujer madre?  empieza a olvídate intencionadamente de algunas cosas como prepararle el bocadillo o la cena o lo que sea…

¿Ves por donde voy?

Haz algo DIFERENTE Y OPUESTO a lo que sueles hacer.

Eso sí, date un tiempo para poder ir incorporando estos nuevos patrones en tu repertorio.

No es cuestión de hacer algo diferente una sola vez y ya está.

No, no.

Hay que repetirlo durante un tiempo, hasta que llegue el momento en el que puedas elegir qué papel quieres representar.

Porque eso querrá decir que ya no estás atrapada por tu guión, sino que estás por encima de él.

Te habrás convertido en una buena actriz y ya no te quedarás atrapada en tu papel sino que podrás flexibilizar tu relación.

 

Si te ha gustado este artículo, ayúdame a difundirlo y comparte.

 

About author

Name:
Miriam Esquivel
Profession:
Psicóloga Coach
About me:
Graduada en Psicología. Máster en Terapia Breve Estratégica y Comunicación, Problem Solving y Coaching Estratégico. Formada en Psicoterapia Gestalt para adultos y niños y en Teatro Terapéutico. Con más de 10 años en Consulta Privada y 7 años realizando Talleres para adultos, adolescentes y niños.

Leave a Comment

+ 59 = 68