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Cómo saber si se ha sido víctima de un abuso sexual en la infancia

Cómo saber si se ha sido víctima de un abuso sexual en la infancia

El abuso sexual en la infancia es más habitual de lo que piensa, lo que pasa es que hay muchas maneras en las que se puede producir y algunas de ellas no las detectamos, porque se tiene la idea de que:

Un abuso sexual infantil implica que un adulto viola o penetra a un menor.

abusos sexuales en la infancia

Yo también pensaba que era “sólo eso, pero después de leer el libro de Ellen Bass y Laura Davis titulado El coraje de sanar, mi entendimiento al respecto cambió.

Con este artículo, me gustaría darte más información al respecto, pero sobre todo, me propongo ampliar tu visión.

¿Qué es un abuso sexual Infantil?

Como ya te he comentado el abuso sexual en la infancia, no es solamente algo que sucede entre un adulto y un niño.

También puede suceder entre dos niños, aunque uno sea un poco más grande que el otro, y no demasiado.

Leí este libro que te comento antes de estudiar la carrera de psicología, por lo que mi entendimiento sobre el abuso sexual era bastante escaso.

Por nada del mundo me hubiera imaginado que entre dos niños, aunque uno fuera un poco más grande que el otro, se consideraba abuso.

Otras formas de abuso sexual en la infancia

Ellen Bass y Laura Davis consideran también como abuso:

  • Caricias, besos o abrazos para la gratificación sexual del adulto
  • Que un hermano te obligue a practicar sexo oral
  • Que te obligaran a presenciar actos sexuales o películas porno
  • Que te obligaran a escuchar largas conversaciones sobre temas sexuales
  • Hacerte caricias o daño en los genitales mientras te duchaban
  • Que te hicieran posar para fotografías seductoras o eróticas
  • Que te tocaran, te miraran o te hablaran de manera lasciva
  • Etc.

¿Sorprendida?

Yo sí.

Y he aquí lo importante:

Cualquier cosa sexual que te pasara o le pase a un niño SIN SU CONSENTIMIENTO, puede considerarse abuso.

Déjame preguntarte algo en confianza:

Cuando eras pequeña ¿tuviste que hacer algo “sexual” que te “vendieron” como un juego pero que tú NO querías hacerlo?

Si la respuesta es afirmativa, por favor sigue leyendo, porque lo que viene a continuación es muy importante que lo entiendas.

La dificultad de un niño para decir lo que sucede

En general, a los niños les cuesta poner en palabras lo que les sucede, lo que sienten, lo que les molesta…

Por lo que cuando hay algo que no les gusta, quizá el mensaje que puede dar un niño a un adulto es algo “vago” por decirlo de alguna manera.

Por ejemplo:

  • “No quiero ir a jugar con este niño”
  • “No me gusta ir a la casa del primo”

Y a veces, ni siquiera son capaces de expresar nada con palabras.

Pueden incluso mostrar cierto temor a hacer ciertas cosas, pero eso puede ser interpretado por los padres como una de tantas negativas que pueden tener los niños, a la hora de hacer algo.

A los padres, tutores o educadores de niños pequeños deciros que, si en algún momento un niño o niña expone una negativa continuada a algo, seguir investigando el por qué no quiere hacer algo o ir a un lugar con esa determinada persona.

Quizá podríais descubrir algo relacionado con un abuso sexual en la infancia.

Y no digo esto para alarmaros, simplemente, para que tengáis una actitud de apertura, a la hora de escuchar los motivos de los niños.

El sentimiento de culpa del niño

Otra de las cosas importantes que sucede en estas situaciones es que el niño que recibe el abuso tiene un gran sentimiento de culpa.

shame barn

Y la culpa viene por dos motivos diferenciados:

  1. Incapacidad de expresarse o pedir ayuda

Lo más normal es que el niño o la niña no sea capaz de expresar con palabras los motivos por los que no quiere jugar con determinada persona o ir a un determinado lugar.

Mujeres que han reconocido un abuso sexual en su infancia sienten mucha culpa por creer que “ellas” lo permitieron.

Y si es tu caso déjame decirte algo:

¡Eras una NIÑA!

No sabías hacerlo de otra manera.

Dijiste lo que pudiste y si eso no fue suficiente para que el adulto se enterara y tomara alguna acción, no fue tu culpa.

De verdad, créeme, no lo fue.

Como niña, no tienes esa capacidad ni de darte cuenta ni de saber explicar lo que pasaba.

Así que comprende que no puedes culparte ¿de acuerdo?

  1. Tener sensaciones placenteras

Cualquier cuerpo responde a una caricia, incluso aunque no sea deseada.

Recuerda que el órgano sexual más grande es la piel.

Por lo que si estimulas alguna parte sexual de un niño o una niña es posible que sienta placer.

Esta es la contradicción más grande que puede sentir un niño o adolescente que está siendo abusado.

¿Cómo puede sentir placer ante algo que no quiere que le suceda?

Y te voy a explicar por qué.

Una cosa es lo que quieres o lo que piensas y otra cosa es el cuerpo.

El cuerpo reacciona de manera espontánea.

No puedes controlar esa reacción natural.

Y por el hecho de sentir placer, NO significa que te guste lo que te está pasando.

No, no.

Son cosas distintas.

El placer es la reacción fisiológica natural a una estimulación sexual.

Pero no tiene nada que ver con creer que porque sientas placer, significa que tú también deseabas lo que te sucedía.

No te confundas.

Porque esta confusión hace que muchas personas ya de adultas, sean incapaces de confesar un abuso sexual en la infancia.

Por supuesto, que no siempre hay este placer del que te hablo, hay veces que sólo hay repugnancia, pero si por una milésima de segundo sentiste placer, ahora ya sabes el motivo.

Así que no te tortures.

La negación por parte de la familia

Las familias y los círculos cercanos es donde se suelen suceder la mayoría de los abusos.

La confianza en estos círculos hace que sea difícil percibir un abuso sexual en la infancia.

Y no sólo es difícil darse cuenta de que algo está sucediendo, sino que en casos extremos, personas de la familia han permitido que el abuso continuara, por “mantener las apariencias”.

Esto es devastador para el niño o la niña que ha sido abusada y es es un golpe muy fuerte para su futura autoestima y autoconfianza.

Por eso, hay personas que en su vida adulta, pueden llegar a aceptar abusos de muchos tipos, porque en su momento, no fueron protegidas por el adulto que estaba a su lado.

Es una pena.

Pero estas cosas pasan.

Tu secreto

Mantener en secreto lo que te pasó es una manera de negarlo.

secret

Si nadie lo sabe, es como si no hubiera ocurrido, pero sabes en el fondo que eso no es así.

Y ahora ya no me refiero a tu familia, sino a ti misma.

Si no hablas de ello, te evitas recordar ciertos sentimientos desagradables, grandes dosis de culpa y una cantidad elevada de confusión.

¿Para qué rebuscar en el pasado algo que ya pasó?

Es verdad, el pasado no lo vamos a cambiar.

Sin embargo, podría suceder que en la vida adulta:

  • No acabas de disfrutar de tu sexualidad plenamente
  • No consigues relajarte y disfrutar de las sensaciones
  • Tienes miedo a la relación sexual
  • Vives con tensión cualquier cosa relacionada con tu sensualidad o sexualidad
  • Etc.

No se trata de rebuscar en el pasado sino de cambiar la percepción de lo que pasó y los sentimientos de aquella vivencia.

El trabajar el tema del abuso te servirá para liberar todos los sentimientos encerrados, todo el dolor no expresado y la carga de llevar un peso tú sola.

Es posible curar la herida para que cicatrice y aprender a vivir tu sexualidad desde otro lugar.

 

Si sufriste un abuso en tu infancia y es algo que no has compartido tienes dos opciones:

  1. Busca ayuda profesional: el abuso sexual en la infancia, sea de la clase que sea, fue una vivencia de algo que tú no querías que te sucediera. Algo que no entendiste en su momento, pero que ahora, con ayuda profesional, tienes a posibilidad de comprenderlo y superarlo.
  2. Compártelo con las personas en las que confíes: porque a medida que lo compartes le vas quitando peso al asunto. Eso sí, selecciona bien a las personas. Que sean personas que te validen y no que piensen que fue una invención tuya.

 

Si has leído hasta aquí, entonces voy a confesarte algo:

Mi secreto

Como soy yo la que te estoy animando a compartir lo que te pasó, empezaré dando ejemplo.

Todo y que ya te adelanto, que antes de escribir lo que sigue a continuación, me estoy poniendo nerviosa.

A los 30 años más o menos, hice una especialización en Terapia Infantil Gestáltica.  Cada mes abordábamos un tema distinto y venía un psicólogo especializado para ampliar nuestro conocimiento.

Un fin de semana tocó el tema del abuso.

A medida que la psicóloga iba explicando todo lo que le sucedía a los niños, los sentimientos que experimentaban y ampliaba el concepto de abuso a otras áreas y no sólo las centradas en el acto sexual, empecé a ponerme muy nerviosa en clase.

Mi corazón empezó a acelerarse hasta el momento en que pregunté a la psicóloga:

¿Y si todo eso que tú cuentas le pasa a un niña con un niño que sólo es un año mayor que ella, ¿se considera también un abuso?

A lo que ella me contesto: ¿Esa niña quería que aquello le pasara?

Mi respuesta fue rotunda: NO.

Acto seguido, tuve que salir de la sala…acababa de enterarme que de había sufrido un abuso sexual en la infancia, aunque yo no lo sabía, porque no entendía completamente el concepto.

A partir de ahí y gracias a una compañera del curso, me puse en contacto con una Asociación especializada en abuso sexual infantil, y lo primero que hice fue volver a preguntarle a la psicóloga que me atendió:

¿Pero de verdad se puede considerar abuso sexual entre niños?

No podía creérmelo, porque aceptarlo implicaba reconocerlo.

Estuve un año trabajando con ella este tema.

Y ahora puedo decirte que fue una de las mejores cosa que hice en mi vida.

Puf! Me ha costado sacarlo…

La verdad es que no es algo que vaya contando por ahí a todo el mundo, pero si hoy me animo a explicarlo es porque me gustaría que tú también te animes, que busques ayuda y que no sigas llevando en silencio un secreto tan pesado.

 

También en esta ocasión, decirte que aquí estoy para lo que necesites, para validar tus sentimientos o para darte estrategias para superarlo.  No guardes más silencio.  Sólo tienes que enviarme un mail a info@mypsicologa.com y pedir tu primera cita gratuita.

 

 

About author

Name:
Miriam Esquivel
Profession:
Psicóloga Coach
About me:
Graduada en Psicología. Máster en Terapia Breve Estratégica y Comunicación, Problem Solving y Coaching Estratégico. Formada en Psicoterapia Gestalt para adultos y niños y en Teatro Terapéutico. Con más de 10 años en Consulta Privada y 7 años realizando Talleres para adultos, adolescentes y niños.

4 comments:

  1. Zahira

    Y si a una nina de 2 anos le pasa Que la acaricien en sus partes intimas como puEdo ayudarla a que supere eso yo como madre. MI nina tiene ya 4 anos y fUe tocado varias veces por un primito de 10 anos(ahora tiene 12) y sospecho que fue tocada por un adulto(primo). La nina se toca sola de vez en cuAndo En que me podrias ayudar o que consejo me darias

    Reply
    1. Miriam Esquivel

      Hola Zahira,

      Para empezar decirte que yo no estoy espcecializada en abuso sexual y tampoco he trabajado con niños tan pequeños. Sí sé que cualquier niño pequeño que no haya sufrido abusos puede tocarse sus partes íntimas porque le puede parecer algo agradable.

      El hecho de que a tu hija la tocaran de pequeña, habría que investigar cómo lo vivió ella. Trata de “hablar” con ella a través de un cuento o jugando a algo en el que a alguna niña le pase algo parecido a lo que a ella le pasó y para que puedas sacar el máximo de información. Y por supuesto, apartarla de aquellas personas que se sobrepasaron con ella. Que ella sepa que tú estás ahí para protegerla. Pero si notas algo raro o hay algo que no ves claro, contacta enseguida con un profesional especializado. Te dejo el enlace de la Fundación Vicky Bernadet que fue donde yo recibí ayuda: http://www.fbernadet.org/es/ Un saludo

      Reply
  2. Astrid

    Hola, cuando era niña sufrí muchos abusos por parte de compañeros. Siempre me e ncerraban en la sala y me tocaban pero pensé que estaban jugando. Cuando tenía como 5 años recuerdo que mi primo que es 5 años mayor me tocó mis partes intimas mientras me bañaba porque según él me estaba enseñando a crecer. Tampoco se lo he contado a nadie.
    También recuerdo e incluso se lo dije a mi mamá pero no le dio importancia es que mi padre me obligaba a ver pornografía, también tengo recuerdos borrosos de él tocandome pero no estoy segura de si son reales. Siempre he tenido repulsión por los hombres sobre todo por el, agradecería que me dieras un consejo. Hasta luego

    Reply
    1. Miriam Esquivel

      Hola Astrid,

      El problema de los abusos en la infancia es que si no se trabajan o si no se sanan, pueden provocar problemas en la vida adulta, bien sea a nivel de relación con los hombres, dificultad a la hora de confiar en las personas o dificultad para disfrutar de tu sexualidad. Mi consejo es que busques a un profesional y trabajes en todas esas emociones y sensaciones que cuentas para que puedas dejarlas en un cajón de tu pasado que no te moleste ni te haga daño en tu presente. Un saludo.

      Reply

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